Hace unos días atrás leí algo que había escrito una joven periodista. A la pregunta de qué le pedía a la vida escribía sobre un sentimiento que no se puede describir con exactitud, y lo llamaba "lo contrario de la soledad". A mí me gustó mucho así que reflexioné el hecho de que para algunos sentimientos no encontremos en realidad una definición concreta, no encontremos su antagonista, pero sin embargo decir "lo contrario" abarca muchisimo. Es como el tipico "no sé lo que quiero, pero si sé lo que no quiero", es tan dificil definir lo que queremos? o quizá es que lo queremos en principio todo por si acaso, exceptuándo lo que realmente sabemos que "no queremos"...? puedo filosofear al respecto y aburrirte escribiendo así que no lo voy a hacer.
Lo que me pareció realmente bonito fué cómo definió el sentimiento sin nombre, o lo contrario que la soledad, daba a entender, o al menos yo así lo percibí, que no era estar con alguien todo el rato, mucho menos atarse a una relación como forma de no sentirse solo, y así aceptar una dependencia emocional, ella se refería simplemente al sentimiento de compartir, pero no con alguien concreto, sino con todas esas personas que llenan y forman parte de tu vida, amigos, familia y demás... por ejemplo una tarde de risas en el cine, un día de picnic en la playa, conversaciones filosóficas un día muy lluvioso etc... y como no están las experiencias que unen, atravesar juntos crisis que terminan reforzando relaciones, o de lo contrario las rompe para siempre.
Al final creo que lo contrario de la soledad es en el fondo cuando estás tan a gusto contigo mismo que siempre te sientes como cuando estás en compañía. De manera que no percibes soledad, y cuando compartes cualquier momento con tu gente se convierte en ratos agradables, divertidos y llenos de alegría.
La historia de siempre, buscamos fuera y no encontramos algo o alguien que nos llene de verdad, siempre queda un vacío. Pero todo eso desaparece cuando nos sentimos bien con nosotros mismos, entonces es cuando podemos sacar todo nuestro amor y alegría de vivir hacia afuera, y compartirla con nuestro alrededor.
Asi es hermanita, a veces tengo momentos de auténtica conexión conmigo misma, sobre todo a través de la danza, todo mi Ser danza con mi cuerpo, están unidos vibrando al compás de las notas de una bella canción, es mágico. Y luego cuando salgo a la calle, siento mi energía más expandida, más libre. Que seria de la Humanidad sin la música, el arte, la creatividad, etc...
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