Hace tiempo que vengo pensando en algo que me gustaría compartir y desarrollar aquí.
La soledad impide el desarrollo de los verdaderos valores.
El humano es un ser social, y necesita de personas a su lado para garantizar un desarrollo equilibrado, pero desgraciadamente vemos cómo cada vez más nuestra evolución de vida nos lleva a ser más solitarios, cuando ésta soledadd es elegida puede ser enriquecedora, pero cuando es obligada se convierte en un un problema que tendrá consecuencias en el futuro. Por supuesto todos sabemos que la raza humana ha prosperado gracias a tener la conciencia de la necesidad de permanecer en grupo, desde los tiempos de las cavernas hasta hace relativamente poco, siempre hemos sabido que si nos mantenemos unidos es más fácil ganar cualquier batallada, da igual en qué terreno se desarrolle ésta. Sin embargo ahora, a éstas alturas de la evolución estamos perdiendo la visión de grupo en favor de la de independiente, y aunque suene muy bien ésta palabra esconde un lado oscuro. Para ser independientes tenemos que ser maduros y disponer de sabiduría suficiente para defendernos solos en todos los aspectos, sobre todo en el emocional, y esa parece ser una asignatura pendiente para nosotros los seres humanos.
Si nos remontamos a unas cuántas generaciones atrás nos encontramos con que a pesar de existir una forma más dificil de vida, también existía la familia que servía entre otras cosas para enseñar principios y valores, a falta de colegios, o posibilidad de asistir a ellos, y la educación y el respeto prevalecían, aunque fuesen familias pobres ese respeto hacia el prójimo prevalecía... ignorancia o miedo? no lo sé, sólo observo que ahora libres de esa ignorancia y miedo quizá estamos en el otro extremo, en el de la intoleracia y despotismo, donde no existen reglas del juego y todo es posible, yo que siempre enarbolo la bandera de la libertad e inculco en mis allegados el valor del conocimiento para combatir cualquier miedo, ahora viendo a nuestros niños en soledad y sus consecuencias pienso que en algún punto perdimos la referencias del camino correcto a favor del camino de conveniencia. Y donde?
Estamos perdiendo el concepto de familia. Podemos comprender su importancia mirando a los paises menos desarrollados, donde los padres tienes más cantidad de hijos, y las familias son grandes, entre padres hermanos, tíos, primos... pasan más necesidades debido a un peor nivel de vida, pero tienen el calor de la familia para sobrellevarlos, se ayudan unos a otros, celebran juntos lo bueno, y se consuelan cuando vienen malos momentos. Eso en las nuevas familias del primer mundo no se ve... primero porque los padres no se pueden permitir sino un par de hijos, y por supuesto porque para mantener el ritmo de vida socialmente aceptable de nuestro mundo tenemos que trabajar casi todo el día fuera de casa ambos progenitores... y los niños a falta de más familia tienen la tele y la playstation... quién recuerda la llegada a casa cuando éramos pequeños y a nuestra madre esperándomos con la merienda..? eso ya es un lujo que desconocen muchos niños de hoy en día. Si hay un problema en el cole, en casa no encuentran a quien contarselo, si tienen una de esas dudas vitales importantes, buscan en internet, pero la red no te puede aconsejar, ni tranquilizar, sino quizá al revés, mucha información para tan poca experiencia de vida. Como consecuencia buscan en la calle lo que no encuentran en casa, y claro, muchos son derivados del camino correcto por otros pequeños que están en situaciones similares. Terminan queriendo ser adultos antes de tiempo para algunas cosas, y a falta de valores y respeto, terminan perdidos sin tener claro donde está la frontera de lo correcto e incorrecto, sintiendo que si ellos han padecido esa soledad todo el mundo es culpable, y no es extraño que se revelen contra todo. Falta amor, dulzura, comprensión,y dedicación para que estos pequeños nos lo devuelvan con respeto y tolerancia. No podemos pensar que está primero el trabajo, el shoping, y el gimnasio, y para último momento dejar la llegada a casa y a nuestras obligaciones como padres. Se ha desestructurado la familia porque priorizamos nuestras necesidades sociales de fuera, estatus social, trabajo, fisico, etc... nos hemos hecho una sociedad egoísta donde pensamos en nosotros mismos primero... quien elige hoy en día estar con sus hijos en detrimento de una entrada de dinero?
Cuantos de esos niños no verán truncadas sus facetas de buenos estudiantes?
Cuántos se nos han perdido ya por el camino de la soledad...?
Sólo podemos y debemos tomar conciecia de esto, y remediarlo. Por favor, amen a sus hijos, y respeten su venida a éste mundo legítimo, ellos no quieren ropa de marca, ni un plasma más grande que el del vecino, ellos sólo necesitan amor.